
4:30 a.m. mi ventana
La verdad y la mentira, la duda y la certeza, la felicidad y la amargura, son parejas en el baile de sombras que es nuestra vida, laberinto de espejos iluminado por las convicciones de otras generaciones, donde solo aquellos que sean capaces de leer en las modulaciones de la sombra e interpretar el valor de los reflejos y destellos, apreciaran el valor del claroscuro y serán capaces de encontrar el destello humilde y sobrio que guiara un camino que conducirá a la felicidad…
La sombra, enemiga de los temeroso y aliada de aquellos que saben entender su circunstancia, otorga a cada objeto y persona el alo de misterio que se merecen por formar parte de este mundo, textura onírica de la que solo gozamos al caer la noche, cuando el mundo se despoja del ritmo frenético que marca un compositor occidental para buscar cobijo en la calma nocturna y al mirar a un cielo estrellado uno puede recordar… que el tiempo ha pasado… que la magia sigue presente para aquellos que quieran verla y, que aunque el tablero ha cambiado, ya tantas veces… los jugadores siguen siendo los mismos…
Al abrazar un sueño abrigado por el manto de la noche, descubres… que después de todo… el hombre sigue siendo hombre…
La verdad y la mentira, la duda y la certeza, la felicidad y la amargura, son parejas en el baile de sombras que es nuestra vida, laberinto de espejos iluminado por las convicciones de otras generaciones, donde solo aquellos que sean capaces de leer en las modulaciones de la sombra e interpretar el valor de los reflejos y destellos, apreciaran el valor del claroscuro y serán capaces de encontrar el destello humilde y sobrio que guiara un camino que conducirá a la felicidad…
La sombra, enemiga de los temeroso y aliada de aquellos que saben entender su circunstancia, otorga a cada objeto y persona el alo de misterio que se merecen por formar parte de este mundo, textura onírica de la que solo gozamos al caer la noche, cuando el mundo se despoja del ritmo frenético que marca un compositor occidental para buscar cobijo en la calma nocturna y al mirar a un cielo estrellado uno puede recordar… que el tiempo ha pasado… que la magia sigue presente para aquellos que quieran verla y, que aunque el tablero ha cambiado, ya tantas veces… los jugadores siguen siendo los mismos…
Al abrazar un sueño abrigado por el manto de la noche, descubres… que después de todo… el hombre sigue siendo hombre…
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